domingo, 28 de marzo de 2021
Lecciones varias // # 1
jueves, 4 de marzo de 2021
Familias prestadas
Creo que mi escritura ha estado cambiando, mis temas, tras el proceso de mi tesis, ya no son mis temas o han mutado, se han transformado o, al menos, el foco se ha ido desplazando. Hay una idea que me viene rondando desde hace tiempo y cuyo germen apareció aquí, en este blog, hace 2 años, en un post aparentemente catártico sobre lo que denominé "la peor tusa de todas". Más o menos trata de una de mis amistades más longevas y cuyo fin me cambió totalmente, una amistad que aún recuerdo vívida y de la que atesoro grandes y hermosos recuerdos que con el tiempo no se han desvanecido y que incluso, en la exploración para mi tesis, revivieron en forma de un poema que se está convirtiendo en algo cada vez más y más grande. La idea que me ronda, que involucra esta amistad y esa entrada del blog es que casi todos -por no decir que todos, de veras- hemos tenido o tenemos aún -qué fortuna- una especie rarísima pero preciosa de familias prestadas. Las familias de nuestros amigos, de nuestras parejas y/o ex parejas, las familias no nucleares (tías, tíos, primos), los vecinos de toda la vida -como en mi caso- y ésas, las familias no biológicas, de no consanguinidad, o de consanguinidad de tercer grado, nos conforman como sujetos, nos han hecho o han contribuido de una forma u otra, a ser lo que somos hoy.
Más que contarles mi historia con una de mis familias prestadas, debo confesar que hago esta entrada con un desborde atípico de nostalgia, con la intención de explicarme mejor, de rumiar ideas para un futuro texto (que anticipo será un artículo y tal vez, en una etapa más avanzada, una serie de cuentos) y de inaugurar una conversación alrededor de nuestras familias prestadas, ésas que ya no vemos, de las que aún frecuentamos, de los recuerdos que bordean esa idea, de los momentos que jamás olvidaremos, de esas gentes que nos recogieron, nos acogieron en su hogar, nos brindaron una mano, una palabra de aliento, una distracción, un plato de comida y a quiénes tal vez hemos mantenido bajo llave, de quiénes tal vez nos distanciamos sin mayor motivo o simplemente de quiénes el tiempo y las ocupaciones nos fueron alejando.
Estoy muy segura que mientras leen esto, alguien o 'alguienes', les llegan a la mente y al corazón, fragmentos olvidados de la infancia, olores a sopas, a fríjoles, a chocolates, videojuegos, escenas de salas, comedores, risas... lágrimas. Estoy casi segura.
Hoy he pensado mucho en mis familias prestadas. Sus olores característicos, sus manías, sus costumbres, sus colores, sus muebles, sus maneras al hablar, sus detalles, sus palabras de aliento, sus gestos de cariño. Doy gracias por haber conocido y hecho parte de. Por haberme ganado una silla en la mesa, por ser hija adoptiva de tantos hogares, por esas personas que reconocieron en mí más que una huérfana, que vieron y siguen viendo a un miembro más de la familia: que extendieron sus brazos en dirección a mí y me invitaron con una sonrisa a posar para la foto.
Gracias, no los olvido. Y perdón. Perdón por alejarlos, por morderlos, por mantenerlos a raya, por hacer parecer que los he olvidado. Esto último no es cierto.
domingo, 21 de febrero de 2021
¿Escritora?
A veces me hago esta pregunta, me miro con desconfianza y, algo incrédula, me pregunto: ¿soy escritora? Será pretensión, será que soy ilusa, será que tengo mucha autoestima, será que me gana el egocentrismo, será que, será que... ¿será?
La verdad es que es mi oficio. A lo que me dedico, sin pretensión, es a observar muy bien mi alrededor, leer mi contexto, leer los gestos y emociones de los demás (y las propias), me dedico a examinarme con lupa y examinar a los otros, pensar, repensar, darle vueltas al mismo asunto y luego teclear, escribir, garabatear, hilar algunas frases -que con algo de esfuerzo, dedicación y sensibilidad- pueden llegar a ti, sí, a ti.
A ti -quién sea que seas-, a ti que me lees en esta ventanita virtual.
Y... ¿cómo vive una escritora? ¿Qué hace? No sé. La verdad es que me he inventado mi propia vida. Mis rutinas, mis quehaceres. Que escribir en la mañana, que leer con un café, que seguir leyendo por la tarde, que analizar películas y series, que ver documentales, que leer revistas, artículos, revisar esto, chequear lo otro, buscar música para relajarme, para concentrarme, que leer filosofía, que hacer listas de palabras que me gustan, que me causan curiosidad, de dichos, frases sueltas, unir lo que tiene sentido, borrar, editar, buscar sinónimos, buscar mejores formas de decirlo, construir imágenes, escribir aquí para calentar, contarles cosas, soltar la lengua, soltar la tecla. Estar conmigo, convencerme de que soy escritora porque si no, ¿qué sentido tiene?
Paso mucho tiempo en mi casa -ahora más con la pandemia-, mucho tiempo en mi estudio, en el que también invento y creo, hago collage, pinto, escribo en tableros, busco colores y flores para hacer de él un espacio hermoso; un espacio en el que me gustaría seguir permaneciendo y encontrando palabras, frases, imágenes.La verdad es que soy escritora porque me dedico a pulirme en este oficio. Porque lo hago todos los días y porque, bien o mal, tengo lectores, los tengo a ustedes. Escritor sin lector no es nada. Y escritor sin obra... bueno, creo que eso depende de cómo se vea. Por ahora les adelanto que ya tengo mi primer libro: ¡escribí un libro! Se llama Lengüisuelta.
Pronto sabrán más de él.
📚🌻
domingo, 14 de febrero de 2021
Yo soy mi San Valentín
Nada, quería pasar a contarles eso. No recordaba que fuera San Valentín y bueno, de todas maneras encuentro esas fechas un poco tontas e impuestas, pero no está de más decir que el amor más importante es el propio y a eso me dedico, a alimentarlo.
Y ustedes, ¿han tenido o tienen juguetes? ¿Cómo ha sido su experiencia? 👀
Me pueden seguir como siempre en todas las redes sociales como: @cuatromana
Por ahí nos vemos y charlamos, o déjenme un comentario por aquí. Bonito domingo y mucho selflove. 💕
domingo, 7 de febrero de 2021
La tusa más linda
domingo, 31 de enero de 2021
Nuevos sitios, nuevos corazones
domingo, 24 de enero de 2021
La Isla
Asilo, hogar: sí, creo que uno de mis mayores anhelos es convertirme en ese lugar seguro para amigos y amantes, familiares. Un lugar para habitar, para hablar sin ser juzgado, un lugar donde te sirvan chocolate caliente o bebidas espirituosas de todo tipo (según se requiera), dar una cobija, un pañuelo, un hombro, un abrazo, un beso, un mimo, un masaje en la espalda. Quiero y juro que estoy haciendo todo lo que está en mis manos para ser un lugar, un hogar, un afecto constante, una amiga, una confidente... Recibir una llamada y decir: todo bien, ven y hablamos. Quédate a dormir. Quédate una noche, una semana, preséntame a tus hijos, a tus tusas, tus dudas, tus reflexiones. Muéstrame eso que te cuestionas, que no te deja dormir, enséñame lo que te hace dubitar, tropezar, eso que te mantiene a raya de los demás, eso que no te permite ser vulnerable o si no quieres hablar, está bien. Nos quedamos en silencio. O bailamos. O nos distraemos. Muéstrame, yo te escucho, yo te copio, ¿quieres más cerveza?, ¿quieres más tequila? Ufff. Y sí, tal vez es un deseo de tía, de abuela, de madre. No sé. Quiero ser esa amiga infalible, infaltable, la que escucha... eso significa Ximena, ¿sabían? Y eso me hace sentir viva.
Quiero ser, como un amigo músico lo definió en una canción, esa Isla. "Si necesitas una Isla dónde refugiarte/mira hacia aquí/aquí nadie va a preguntarte/de dónde vienes/y lo que quieres/ni por qué eres"
Ven, hablemos. Ven, te arropo. Ven, prendamos la chimenea. Ven. Solo ven.
Quería contarles eso. Creo que este blog también se ha convertido en eso. Muchos de ustedes me leen y me escriben por aquí, por instagram, por facebook. Se identifican con lo que cuento, lo que digo, me preguntan, les da curiosidad... me cuentan también sus rollos, sus líos. Uff. Eso me hace sentir muy bien. No es ego, no es vanidad. Solo es Ximena, siendo lo que etimológicamente es: escucha. Aquí estoy.
Bienvenidos a La Isla. Gracias por escuchar y gracias por compartirme de vuelta sus dudas, sus reflexiones, su ser.
Un beso y un abrazo.
P.D: Mi amigo aparece en ig como @en_la_parra ahí pueden ver su tremenda música.







